Dos rubros que no se parecen. El mismo cuello de botella.
Un proceso que toma días porque se resuelve a mano.
-
Armar los turnos de un mes tomaba dos semanas. Se hacía en dos pantallas: en una las horas reales de cada persona, en otra los códigos de turno, buscando cuál calzaba.
-
Seis reglas al mismo tiempo: las horas exactas del contrato, el patrón de días, dos domingos libres al mes, nadie más de seis días seguidos, el horario del mall, y que alguien abra y alguien cierre.
-
Ninguna de las seis es difícil sola. Juntas, para el equipo completo, no caben en la cabeza de nadie. Por eso toma días, y por eso el error aparece cuando el mes ya está publicado.
-
En capacitación y certificación, armar una cotización tomaba unos tres días. Mismo patrón: la información repartida en varios lados y una persona uniéndola a mano.
-
Lo que destraba esto no es programar rápido. Es entender qué reglas hay que sostener, dónde está la información, y hacer algo usable con eso. Da igual si la operación ya se conocía o si recién te la explican.